¿TE GUSTA, LE QUIERES O LE AMAS?


Una de las keywords o palabras claves de este blog (ya sabes: eso que ayuda a los internautas a encontrarlo en los buscadores) es "amor". Y precisamente de amor hablaba esta mañana el filósofo José Antonio Marina en el Magazine dominical. Se preguntaba en su artículo el polifacético profesor ¿de qué estamos hablando cuando hablamos de amor?; ¡¡ja!!, ¡qué pregunta!, ¡como si no supiéramos lo que es el amor!; ¿o no?...

Hace ya más años de los que quisiera, cuando "mariposeaba" de chica en chica sin saber con cuál quedarme (desde luego, antes de conocer a mi querida mujer..., que uno siempre ha sido muy fiel), necesité distinguir entre tres sentimientos que creo que, en general, se confunden más de lo que sería menester: gustar, querer y amar.

Para mí (y, después de muchos años, sigo cabezón en ello), nos gusta aquello que, según el "diseño" de cada cual, nos parece bello (como un atardecer, una mirada robada o la suave brisa del bosque); "querer", es ya ir un poco más allá: implica posesión, deseo, necesidad de tener, aún dando algo a cambio (así, queremos el A5 coupe, una bonita casa o un fantástico viaje); ¿y amar? Amar, amar, desde aquellos entonces, lo he reservado siempre para el amor que siento por aquello a lo que me uno en destino, sean personas, ideas o creencias.

"Unir en destino" es como el querer, pero de largo recorrido, con carácter indefinido. Implica unir vidas con aquello a lo que amas, sean personas o ideas. Amar te da identidad en el universo, da sentido a tu existir...; los pocos o muchos momentos de felicidad que tenemos en esta vida nos los provoca amar, aunque, a veces, también duela.

Centrándose en el amor humano, concluía José Antonio Marina diciendo que "alguien ama a una persona cuando desea su felicidad, quiere ser causa de ella y necesita que la otra sienta lo mismo hacia él. Esos deseos se expresan obrando en consecuencia y procurando sentimientos agradables, cálidos y animosos hacia la persona amada..."

Claro, para ello - creo yo -, hay que olvidarse de uno mismo, de ese egoísmo que la madre naturaleza nos puso dentro, y estar seguros de que cuanta más felicidad provoquemos en los otros, más felices seremos...

¿Alguien se apunta?

Comentarios

Anónimo ha dicho que…
Precioso y profundo artículo.
Hace unos días me comentaba una persona lo dificil del amor incondicional...,amar incondicionalmente es aceptar al otro tal y como es,con sus defectos y virtudes,(como dice pegelete),desprenderse del egoísmo de uno mismo.
Otra persona me decía que el amor es el motor del mundo...lo que afortunadamente le hace rodar.
El AMOR con mayúsculas significa esfuerzo, sacrificio,paciencia, compasión,cesión, perdón...dicho así parece duro..pero no, el AMOR con mayúsculas da sentido a la vida...es vaciarse para llenar, y llenando, volver a recibir abundancia.
Yo me apunto
Anónimo ha dicho que…
Qué pedazo de reflexión la de pegelete!! Pero me ha gustado mucho, porque es verdad que a veces se confunden los términos, y la gente se dedica a quererse en lugar de amarse, o cosas similares que traen un montón de problemas.

¿Me permites, "pegelete", que haga corta-pega de lo que has escrito si lo necesito? Me parece que está muy bien explicado!!!
Pegelete ha dicho que…
Calidad de Presencia quiere ser una bitácora colectiva y viva, muy viva,..., y las peripecias de la vida se escriben aquí, pero se viven fuera...estamos encantados de que el contenido de estas vivencias salgan de este entorno y se desplieguen por la Vida...todos los permisos Raúl, todos los agradecimientos por extender tu calidad de presencia.