EL ARTE DE EDUCAR


En la sección de toros de un diario dominical del día de hoy, aparece un artículo titulado "la juventud ansiosa". No es que sea yo muy seguidora de la fiesta nacional, pero me ha llamado la atención el título y lo he leído. Dice: "los jóvenes diestros actuales y sus mentores son demasiado ansiosos. Aquéllos toman la alternativa sin "estar en sazón" y fracasan. Creen que bastan unas cuantas novilladas, muy preparaditas, para hacerse torero..."

El toreo es todo un arte y, para ser bueno en esas lides, hay que entrenarse mucho, tener una serie de cualidades que se van aprendiendo con el tiempo, con paciencia, con tesón...; aún así, hay muchos toreros que no llegan a ser reconocidos, porque sus maneras con el capote y, sobre todo, con la muleta, no han sido con el suficiente temple.

A raíz de ello me viene a la mente lo difícil que resulta también educar: todo un arte...

Para ser padre, madre, profesor, educador... es necesario saber "hacer una buena faena". El problema, como siempre, es que las personas, cuando venimos al mundo, no traemos manual de instrucciones. Y, desde que nacemos, vamos cayendo en las manos de personas (padres, profesores, formadores...) cuyas aptitudes nos van moldeando y nos van haciendo ver y sentir la vida de una forma o de otra.

Ser "toreador de la vida" implica, primero, ver que clase de "becerro" sale por el portón y observarlo desde el burladero. Hay muchas clases de toros: negros, negros bragaos, astifínos...(una, por tradición familiar, nieta de ganadero, tiene algo de lenguaje taurino) y, ¡hala!, con capote y montera, al ruedo, a esperar que embista el animal. Ahí comienzan los primeros pases; bien plantao, en los medios; chicuelinas, revoleras , manoletinas..., probando al toro, que sigue bravo. Después, "los castigos"; cambio de tercio, suerte de varas, el picador hunde la puya en la espalda del animal para que "humille". Ahí el maestro mide la fuerza del castigo, los tendidos suelen "pitar" porque, a mayor humillación, más facilidad de campearlo; y no, el torero tiene que ganarse el trofeo a pulso... Después, banderillas: los palos fuertemente agarrados, con mucha seguridad en uno mismo, ponerse cara al toro y a esperar a que venga para pinchar en lo alto, en la cruz. Y, por fin, la muleta, lo más difícil, donde el maestro demuestra que sabe llevarlo. Si al final remata bien la faena con la espada, se llevará "orejas y rabo", y saldrá por la puerta grande.

Querer que nuestros pupilos, alumnos e hijos, sean personas de bien, que tengan capacidad de discernimiento, que sepan conducirse por la vida con inteligencia, exige mucho sacrificio, mucha pericia, mucha paciencia, mucha ilusión. Exige ocultar los defectos que uno, como adulto, ha ido adquiriendo; caer en la cuenta de lo que no fue bien con nosotros, para no repetir lo mismo que nos perjudicó. Saberse medir para poder "torear", tener apostura, sentido común, dar testimonio. Y como dice uno de mis pps, no perder de vista estos tres puntos:

- Los mejores profesores son los niños

- la primera necesidad es la comunicación

- lo que más felicidad aporta es ser útil a los demás

Y aún teniendo en cuenta todo ésto, podemos fallar con el estoque.

Comentarios

Anónimo ha dicho que…
¡Qué buena comparación!
Felicidades por el blog y "mucha suerte maestra"
Anónimo ha dicho que…
Ciertamente, para los profanos es tan dificil torear como educar a las personas que la vida va poniendo en nuestras manos para que, aunque no queramos porque no nos sintamos honestamente preparados, les demos pautas para regirse en la educación, en la vida, en la profesión o en cualquier otro ámbito.
Creo que, en tal labor, el mayor peligro (y, por mayor, desgraciadamente el más frecuente)es el dejarnos influir por nuestras personales vivencias, especialmente en las negativas, las que nos han marcado desde la infancia y nos tienen sujetos a la melancolía de tener alas y no poder volar. ¿Recuerdan a Juan Salvador Gaviota, aquel precioso libro y a aquel Neil Diamond que le puso música? Que sus acordes nos hagan pensar en que la educación es algo más creativo que repetir nuestras propias frustraciones, aunque para ello tengamos la obligación de superarlas.
Anónimo ha dicho que…
Tema puntero y muy complejo el de esta semana Mº Luz...
Yo no tengo hijos, así que no puedo hablar de la educación como madre. Pero sí soy hija, he sido alumna y durante muchos años de mi vida he estado dando clases particulares a jóvenes de todas las edades. Y a día de hoy sigo sorprendiéndome (y tengo que reconocer que no para bien)

Y es que me váis a permitir que os diga que yo pienso que la educación hoy en día, sobre todo a nivel principios, valores y eduación como persona (no entro en ella a nivel estudios, porque me parece que de unos años aquí están haciendo unas barbaridades impresionantes con ella, luego dicen que los jóvenes no están preparados... pero si no les dejan!!)está peligrando bastante.

Y yo creo que dónde flojea principalmente es en esa educación que recibimos en nuestras casas (para mí base fundamental a la hora de formarnos como persona). Echar un poquito la vista atrás...¿alguno de vuestros padres se presentó alguna vez en el colegio a echarle la bronca a un profesor porque había castigado a su hijo? Uffff... los míos cuando iban a charlas con los tutores, era porque había cateado un examen o porque esa temporada andaba un poco a por uvas. Y en esas reuniones lo que pretendían mis padres y mis profes, era ver cual era la manera idónea para seguir avanzando en mi "educación".

Ahí está el problema, que los niños y jóvenes hoy en día se han hecho los amos y señores de sus casas. Y no les podemos decir que tengan respeto fuera de ellas, cuando el primero que han perdido es el de sus padres.Claro... uno llega a casa cansado, después de un día de locos, organiza la casa, prepara la cena, pon una lavadora, última la reunión de mañana.... ¡¡¡STOP!!!! ¿Y ese rato que tienes que utilizar para disfrutar de tus hijos, para "comunicarte con ellos, para "enterarte" de cómo les ha ido el día?

¡¡¡¡S.O.S PADRES!!!! yo como hija de unos padres que invirtieron ( y siguen invirtiendo, aún con nuestros años) una parte muy importante de sus vidas a la educación de mis hermanos y mía; os digo que sois la base fundamental de nuestra formación como personas, que seguimos necesitando que nos transmitáis vuestros valores y principios (que esos en la calle no se aprenden).
No os canséis, no perdáis las ilusiones, no os desesperéis (que la vida ya nos va enseñando luego a los hijos que todas esas cosas eran por nuestro bien).

Y totalmente de acuerdo contigo adalid (que bien recuperarte por aquí!)en el peligro que corremos con nuestras vivencias negativas, pero ¿sabes qué? tenemos toda una vida por delante (somos así de privilegiados) para superarlas y empezar a volar.....Las experiencias están para aprender de ellas, de lo negativo siempre sacar lo positivo...
(me quedo con ese libro,que tiene una pinta buenísima)

Y como diría Franklin "Dime y lo olvido, enséñame y lo recuerdo, involúcrame y lo aprendo" (tenemos que ser parte de esa educación, si no, no nos enteramos...)

Mil besitos y sonrisas para todos!!!
Anónimo ha dicho que…
Estoy de acuerdo con Adalid y con Maite palabra por palabra.Además,hoy,más que nunca,es necesaria una 'educación sentimental' tanto en las chicas como en los chicos,pero especialmente en éstos ú.ltimos.Como dice Julián Marías "gran parte de los males que nos aquejan proceden,si no me engaño,de la frecuente tosquedad del repertorio multiple y variadísimo de las relaciones humanas,que no permite cultivarlas,ni siquiera verlas,y empobrece indeciblemente una vida que podría alcanzar niveles admirables.Porque hay que añadir que precisamente en esta época han llegado a ser posibles matices de una finura e intensidad que acaso no se había logrado nunca.Lo cual hace más dolorosa su pérdida,más lamentable la torpeza y elementalidad que son nuestras más fuertes tentaciones".
Un saludo
Anónimo ha dicho que…
Una personilla dulce, noble con un corazón que no le cabe en el pecho me transmitió ayer un sin fín de cosas negativas que le dijeron sus progenitores...por qué- me decía- lo ven todo tan negro.Simplemente porque a ellos no les han salido las cosas bien y proyectan sus fracasos en sus hijos- le contesté-Pues cuidadín con esto pues actuando los adultos de esta forma no cambiará ninguna generación.
Gracias a todos por vuestra participación que es muy enriquecedora y hace falta.
Anónimo te agradezco tus ánimos;quien quiera que seas..bienvenido/bienvenida, esta es tu casa.