HACE MUCHO, MUCHO TIEMPO...EN LA SIERRA DE GREDOS


Hace muchos, muchos años (quizá demasiados), en un lugar apartado de la Sierra de Gredos, unas cuantas decenas de chavales cantaban una canción a la luz de la hoguera chispeante y crepitante que decía….”cuando el día ya termina, es el fuego quien anima…las canciones que cantamos, nos recuerdan que marchamos…”
No sé porqué vienen a mi recuerdo estas escenas…, tal vez sea porque, después de un día de sobresaltos y acontecimientos, esa canción me llena de esperanza y de futuro…, como entonces lo hizo; entonces…
¡Qué fácil es soñar cuando se tienen 15 años!, pero ¡cuánto camino por recorrer!, ¡cuántos errores por cometer!, ¡cuánta vida por vivir!, ¡cuánta importancia le damos a naderías cuando somos jóvenes!
En el día de hoy me he sentido un poco como el buen Dios se debe sentir al vernos padecer por acontecimientos de la vida que nos cuestan aceptar porque queremos ser como todos, porque dudamos de nuestras fuerzas y hasta de ese buen Dios…, que en esos momentos olvidamos o, en el peor de los casos, designamos culpable de nuestras desdichas.
En el día de hoy han pasado ante mí los dolores humanos en sus más diversas acepciones: desde el de una joven pareja que tiene que hacer frente (¡y con mucha valentía!) a sus primeros errores, hasta otra pareja madura que, tras muchos años de vida más o menos tranquila, ve como los fantasmas del pasado vienen a quebrantar, cual ladrón, su bienestar futuro, pasando por la tristeza de sentirse viejo y abandonado (aunque no sea realidad) o enfermo y traicionado…¡y todo en el mismo día!
He de confesar que, todos y cada uno de estos acontecimientos, los he vivido desde la distancia que da el no ser protagonista de ellos…, pero ahora, cuando el sol ya se ha puesto y el silencio de la noche impone su reinado, se adentran en mi espíritu envuelto en una mezcla de tristeza y acompañamiento.
Me duelo con el dolor de los que me acompañan en esta vida, los que me ayudan a caminar en este valle de experiencias y aventuras interminables.
A todos ellos, desde esta hoguera chisporroteante, con el fondo del cielo cubierto de miles de estrellas que, con claridad, destellean en mi recuerdo de aquel Gredos lejano – cercano, les deseo ánimo, alegría en lo que tienen y fuerza para lo que vendrá y…mi compañía comprensiva. Sin que sirva de precedente, me quiero sentir como el buen Dios durante unos instantes, y susurrarles…queridos todos…no os preocupéis, no pasa nada…mañana saldrá el sol otra vez, volveréis a sentir su luz y su calor…vuestra vida continúa, creceréis en vida, en amor o desamor, pero creceréis…Amén.

Comentarios

Anónimo ha dicho que…
"Amanece y mis ojos enloquecen de tanto amor,hay tanto amor,hay tanto amor...".Son los compases de una canción que suena en mi mp3 esta mañana.
Sí, hay tanto amor por compartir con todas las personas que pasan por nuestras vidas, y es en los momentos difíciles donde se pone en práctica.
Hay tanto amor por dar, tanto cariño por ofrecer,tantas manos que agarrar.
Ayer, hoy, mañana me doy cuenta que somos instrumentos de ese buen Dios que dices.Que hay que "abandonarse"para que El pueda servirse de uno y así amanecer cada día esparciendo AMOR.
Anónimo ha dicho que…
¿Le puedo poner una sonrisa a ese día de ayer un poco delicado Pegelete? Porque tu acabas de poner en mi boca y en mi corazón una sonrisa impresionante.

Madre mía... mis 16 y 17 años, aquellas acampadas en Gredos. Qué recuerdos más preciosos, entrañables, nostálgicos, ufff, una etapa de mi vida tremendamente feliz. Esas marchas partiendo del circo de Gredos de buena mañana, bien equipados de ropa, botas, abrigos y... sobre todo de ilusiones!!. Esos atardeceres y anocheceres alrededor de un buen fuego, con las guitarras siempre acompañándonos, esos ratillos de oración en grupo antes de acostarnos.... Madre mía, que melancolía (pero de la buena, de la que yo digo que hay que aprender)

Esos buenos ratos son los que tenemos que rememorar en la vida cuando aparecen días un poco más serios y más tristes, seguro que por lo menos ayudan a que recuperemos un poco la paz y la serenidad que nos hace falta para asumir determinadas situaciones.

Cómo me gusta que te sintieras un poco el buen Dios y que dudaras de tus fuerzas y hasta de ese buen Dios. ¿Porque sabes qué? yo creo que muchas veces nuestras dudas no son malas, somos humanos y debemos de tenerlas. Porque ellas son las que nos hacen pensar,replantearnos situaciones, aprender a elegir aquellas que nos benefician o nos hacen daño. DUDAR nos hace estar despiertos y vivos!!

Y claro quien no se despista a los 15 y quien en una etapa de madurez de su vida no se siente solo, abandonado... Yo aquí pongo en marcha todo mi positivismo y apuesto a tope por esa joven pareja y por su valentía (apoyando esa nueva etapa de su vida, de la que posiblemente ahora mismo no son conscientes, pero que con la ayuda lo serán y lo aprenderán) y luego pongo en marcha todos mis sentimientos, mi dulzura, mi cariño y mi sensibilidad para que esos fantasmas, se queden ahí, en el pasado, y esa pareja se sienta totalmente protegidad y amparada!!!

Así, que si me dejáis me uno a esa hoguera, a ese cielo estrellado, y a este día precioso que tenemos hoy, sin olvidarnos nunca de que en la vida lo mejor está siempre por venir...

Mil sonrisas y besos para todos, y hoy muy especialmente para Mª Luz y Pegelete!!!
Anónimo ha dicho que…
Podemos ver lo que nos rodea como una realidad opaca:una pantalla que está ahí y que no es más que eso.Pero hay una menera de mirar el mundo, de verlo en su conjunto y en su profundidad,que vuelve transparente la realidad.Entonces cada cosa revela una historia, un sentido, un valor...Cuando conseguimos mirar el mundo de esta manera, sentimos que vale la pena vivir.
Anónimo ha dicho que…
Que juventud tan bonita, comprometida y sustanciosa, en la que todo tenía sentido, aunque no tuviéramos medios ni dinero. Recuerdo cuando estudiábamos en el Instituto nocturno, porque además trabajábamos, veníamos a las tantas en el autobús bien apretaditos, pero contentos, porque nadie era ajeno, todos nos importaban, con cualquiera tenías una conversación, quizá sobre el sexo de los ángeles, quizá sobre lo que une a las personas, es lo mismo, el caso es que éramos gente y nos importaban los demás.
En fín... me pongo melancólica, pero lo cierto es que me he identificado mucho con Peguelete en lo de sentirse en ese dolor de los que nos acompañan. El otro día hablaba con mi querida amiga Mª Luisa, a la que ayudo a preparar la misa de familias de la parroquia y coincidíamos en lo importante que es eso del "acompañamiento" y por buscar ejemplos recordaba a mis hijos, y algunas situaciones vividas en las que cuando hemos querido que hicieran una cosa que no les apetecía o les suponía un esfuerzo especial, siempre les decíamos que les íbamos a acompañar para que fuera más divertido y sobre todo descubrieran que no era para tanto. Esto lo cumplíamos, pero en cuanto veíamos que le habían cogido el gustillo, les dejábamos volar solos. También necesitan mucho acompañamiento las personas mayores, sólo con que estés un rato sentada escuchándoles, ya se les han pasado los dolores, las preocupaciones, etc.
Yo pienso que un buen acompañamiento puede hacer milagros. Asi que me reúno con vosotros en la hoguera de la vida para que el fuego de la noche ilumine nuestras caras y descubramos que no estamos solos, que alquien nos acompaña y que también nosotros somos compañía para otros. Besos. Rosi.