
Miro en el diccionario, busco la palabra vocación y leo: "Inclinación natural de una persona por un arte, una profesión o un determinado género de vida". Añade una cita de Julián Marías: "Esta llamada que hacia un tipo de vida sentimos, esta voz o grito imperativo que asciende de nuestro más radical fondo, es la vocación."
Esta semana ha sido intensa , con hospital incluido: mi progenitora nos ha dado un "susto coronario" y tuvo que ser ingresada en observación durante veinticuatro horas. Durante ese tiempo estuve a su lado y pude observar con detenimiento al personal que trabaja en el centro sanitario. Encontré personas que con toda naturalidad eran todo sonrisa, todo afecto, todo cariño; que a una simple llamada acudían prestas a atender, en un pasillo infestado de camas, a los enfermos dolientes... Pero también vi personas "con bata", malhumoradas, con falta de ganas, "como peleadas con el mundo", que no se acercaban y miraban las camas con hastío. Los enfermos no entendían bien esa actitud; y es que ¡se siente uno tan desvalido en la urgencias de un hospital!
Hay profesiones, (según el diccionario profesión es la acción o efecto de profesar y profesar dedicarse con habilidad a algún arte u oficio), que se dice de ellas que son vocacionales; las típicas: medicina. enfermería, psicología, trabajo social, religioso/as, sacerdotes, profesores, abogados. Es curioso todas estas profesiones están dirigidas a orientar, educar, ayudar, cuidar, atender, calmar, curar a otras personas. ¿Será por eso que se exige o se espera de ellas una dedicación especial?
Dentro de las profesiones no tan típicas como las dedicadas a las artes o a las ciencias (donde se trabaja con papeles u otro tipo de objetos o materiales), la incidencia en lo ajeno no es tan directa, pero no por ello deja de ser importante la vocación. Un pintor vocacional plasma en su obra su propio yo, lo deja entrever y hace que los demás lo disfrutemos.
Vuelvo a la definición que la Real Academia de la Lengua le da a la palabra vocación. En una locución posterior describe: Errar uno la vocación; dedicarse a una profesión para la cual no se tiene aptitudes o disposición, o tenerlas para una profesión que no se ha elegido. Hablemos de fútbol, a ver si así entendemos mejor el concepto. ¿Cúantos futbolistas tienen verdadera vocación de serlo? Pensemos en las grandes figuras del esférico..., porque hay muchas que pasado un tiempo dejan de hacer peripecias con el balón, se cansan, se hastían. ¿A qué se os viene algún nombre a la cabeza? Se puede tener aptitud pero no disposición.
Lo mismo ocurre en otros campos: la escritura, la pintura, el arte escénico, la música, etcétera.
Muchas personas con verdadera vocación son seres anónimos que te vas encontrando por la vida y que trasmiten una felicidad interior dificil de explicar. Es el gusto por lo que hacen. Y lo que hacen y uno, es uno mismo, un todo, una unidad, no se diferencia donde empieza la profesion - vocacion y donde la persona. Va todo en uno, en un mismo paquete.
Hace tiempo, una persona de una de esas profesiones típicas, hablando del tema, me dijo: sí, pero a nosotros también nos puede doler la cabeza... ¡Claro, un mal día lo tiene cualquiera! Pero el dolor de cabeza de un médico, de una enfermera, de un sacerdote, de un psicólogo, de un abogado, de un músico... no debe notarlo el paciente, el creyente, el cliente, el público, porque "su dolor de cabeza " va incluido en la forma de ser que ha elegido para vivir.
Tener vocación o, más bien, ser vocacional, implica estar a gusto con lo que uno ha decidido hacer con su vida, asumir consecuencias, responsabilidades de una forma natural. Y aquí es donde me detengo en cuanto a la definición enciclopédica. Hay personas que descubren su vocación a edad temprana, pero lo normal es que se descubra con el tiempo. ¿Alguien se ha preguntado alguna vez si hay que tener vocación para ser madre o padre?.
Sigo con el diccionario. Siguiente acepción: Vocación, Teol.- Acto por el cual la providencia señala a todo hombre una misión determinada,que constituye su fin personal. Si juntamos las dos frases que he subrayado leemos "de una forma natural se constituye un fin personal". De ahí la importancia de descubrir cada uno su vocación, su profesión, su saber estar, su saber vivir, porque de eso va a depender nuestra felicidad y la de los otros.
Termino con una imagen de Rafa Nadal, gran tenista, corriendo en una playa, anunciando una entidad bancaria para la televisión.Viene a decir el anuncio que cada uno de nosotros llevamos dentro a varias personas que durante la vida nos van hablando; y "esos otros" nos invitan, casi siempre, a abandonar, a dejar de luchar con ilusión por lo que nos gusta, por lo que valemos, por lo que tenemos aptitud y disposición. Al final del anuncio vence, como siempre en las pelis , el bueno.
Comentarios
romero sólo que cruza
siempre por caminos nuevos;
ser en la vida
romero,
sin más oficio, sin otro nombre
y sin pueblo...
ser en la vida
romero... romero... sólo romero.
Que no hagan callo las cosas
ni en el alma ni en el cuerpo...
pasar por todo una vez,
una vez sólo y ligero, ligero, siempre ligero.
Que no se acostumbre el pie
a pisar el mismo suelo,
ni el tablado de la farsa,
ni la rosa de los templos,
para que nunca recemos
como el sacristán
los rezos,
ni e como el cómico
viejo
digamos
los versos.
La mano ociosa es quien tiene
más fino el tacto en los dedos,
decía Hamlet a Horacio,
viendo
cómo cavaba una fosa
y cantaba al mismo tiempo
un
sepulturero.
-No
sabiendo
los oficios
los haremos
con
respeto - .
Para enterrar
a los muertos como debemos
cualquiera sirve, cualquiera...
menos un sepulturero.
Un día todos sabemos hacer justicia;
tan bien como el rey hebreo,
la hizo
Sancho el escudero
y el villano
Pedro Crespo...
Que no hagan callo las cosas
ni en el alma ni en el cuerpo...
pasar por todo una vez,
una vez sólo y ligero, ligero, siempre ligero.
Sensibles
a todo viento
y bajo
todos los cielos,
Poetas,
nunca cantemos
la vida
de un mismo pueblo,
ni la flor
de un solo huerto ...
Que sean todos
los pueblos
y todos
los huertos nuestros.
"ROMERO SOLO". LEÓN FELIPE
"Cuando cursé mis estudios en un instituto católico a principios de los años sesenta,el término 'vocación'-del latín vocare,que significa llamar-era sinónimo de ingresar en una comunidad religiosa.Como la mayoría de las quinceañeras,yo quería ser conquistada por un hombre apuesto,casarme,tener hijos y vivir feliz para siempre jamás.Sin embaargo,debo admitir que la idea de que las mujeres fueran llamadas a abandonar el mundo porque eran las elegidas del Señor,me parecía muy romántica.También encontraba los hábitos blanquecinos de las monjas muy elegantes.Pero la vocación no se reduce eso.Veinte años después,estaba felizmente casada,vivía a las afueras de Maryland y era madre de una bella hija a la que adoraba.Sin embargo,ante la necesidad de tomarme un descanso,me fui de retiro a un convento.En cuanto el coche franqueó la verja,fue como si un hechizo se hubiera adueñado de mi;al atravesar el silencioso vestíbulo que llevaba a la capilla,me sentí como si hubiera llegado a casa.Fue una sensación muy perturbadora.Tras un fin de semana en silencio,transcurrido entre oraciones y trabajo,junto a las religiosas que habían respondido a la llamada del Señor de forma tan espectacular,me sentí obligada a reconciliar lo irreconciliable.Busqué una confesora,una encantadora monja de mi misma edad,aproximadamente,y admití bajo los otoñales rayos que bañaban el jardín del convento,que sí había tenido vocación,pero que había optado por decir que "no" al Señor.No me apesadumbraba no haber seguido un camino determinado en la vida,sino el hecho de no haber tenido ni tan siquiera el valor de haber considerado la posibilidad de haber tomado un camino menos trillado.Ahora era demasiado tarde.Ella ma confió a su vez que en ocasiones se preguntaba si habría podido servir mejor a Dios en el mundo como esposa y madre.Y dijo:cuando tenemos el corazón abierto,la Providencia hace recto nuestro camino.Luego preguntó en voz baja:¿por qué das por sentado que no has respondido a la llamada del Señor?El Señor necesita madres,el Señor necesita escritoras.Debe existir algún trabajo especial que solo tú puedes aportar al mundo para Dios.Ella creía en las palabras de ánimo de Santa Teresa de Jesús para los que buscan su vocación:"Cristo no tiene otro cuerpo sobre la tierra que el tuyo;tú eres las ünicas manos con las que Ël puede realizar su trabajo,tú eres los únicos pies con los que Ël puede recorrer el mundo,tú eres los únicos ojos en los cuales puede seguir brillando su compasión por un mundo turbulento.Ahora,Cristo no tiene otro cuerpo sobre la tierra que el tuyo".Con el corazón henchido de esperanza regesé a casa junto a mi marido, mi hija y mi trabajo en este mundo.Ahora,después de una década,no me ha pasado desapercibido el hecho de estar viviendo mi vocación no buscada;mi hogar se va convirtiendo en un claustro,mi pasión en mi vocación,mi trabajo en mi forma personal de adoración"
Un saludo
Un saludo
En cuanto al artículo en sí, he querido pensar en voz alta lo importante que es sentirse bien con lo que uno hace y con lo que uno es, porque en eso radica la felicidad. Eso no quiere decir que durante el trayecto de la vida no haya "tormentas",necesarias, para que la hierba fresca crezca y se aprecie las nuevas salidas de sol.
Alguno me ha preguntado que hacer para escribir...fácil, pinchar en comentarios debajo de los artículos,pinchar en alias, o en anónimo poner el nombre que se quiera y escribir donde pone "haga su cometario", luego pinchar en publicar comentario.Ánimo¡¡¡¡