ENAMORARSE




¡Qué no, que esta no es una página de contactos!


Lo aviso por si se cuela algún despistadill@ que"esté buscando algo" que aquí no va a encontrar.

El segundo tema de la trilogía lo mascullé un día en el que, hablando con varias personas del entorno laboral, comentaron que no se habían enamorado nunca (y eso que habían tenido pareja).


Desconcertada y perpleja me quedé escuchando tal pronunciamiento. Pero peor me puse cuando, días después, charlando con otra persona ajena a lo laboral, me soltó "yo no me enamoro por no sufrir". Esto ya si que me dejó KO, tumbada en la lona de lo no comprensible para mi.

Lo de enamorarse tiene su misterio, hasta hay libros escritos intentando averiguar de dónde viene "esa pérdida de control de si mismo", buscándole un significado científico para que no se escape nada y todo tenga una clarísima explicación. Algunos de esos textos hablan de factores químicos, de factores físicos, de factores sociales... La cosa es que haya algún factor por medio. Racionalizamos todo y nos quedamos más frescos que unas pascuas.


Los avezados estudiosos de la materia sabrán mucho sobre porqué se desencadenan una serie de reacciones corporales e internas cuando, como una amiga mía - muy bonito - lo define " alguien nos inquieta". Dios me libre discutir con los científicos y gente de saber, sobre este tema, leo sobre ello para mantenerme enterada de los "últimos avances", pero nada más.

Sí, ya sabemos que son etapas, como todas en la vida, vienen y van, y que duda cabe que cuando uno se enamora y no es correspondido o se trata de un amor imposible, se pasa mal. ¡Pero de ahí a decir que no se experimenta por no sufrir!...


Algún amigo me ha confesado en alguna ocasión como ha tenido que "salir corriendo" (así literalmente) para tapar ese sentimiento que a él le resultaba dañino. Y es que, si analizamos los síntomas de estar enamorado, parece que atravesamos por "una enfermedad": pérdida de apetito, taquicardias, insomnio, excesiva percepción olfativa, intranquilidad, sensación de pérdida de control de uno mismo, etc...


Dentro de lo terrible que pudiera parecer para los que dicen no se han enamorado nunca, o escapan de el enamoramiento por no sentir dolor, es este un sentimiento precioso que te hace ver la vida mucho más bella de lo que ya lo es.

Yo no entiendo como se puede tener pareja y no haber estado enamorada de ella (de la pareja me refiero), pero si hay gente que dice que esto puede ser, será. Lo que si que es cierto y pongo la mano en el fuego, es que de los "enamoramientos " que uno pueda experimentar en la vida, tan sólo uno o dos terminan cuajando en pareja estable; y a lo que se le llama "amor romántico" es condición sine qua non para que esto pueda ocurrir. De lo contrario - lo digo no sólo porque lo he leído sino por propia experiencia -, la relación de pareja está destinada al fracaso.


Luego están los del otro lado de la moneda, los románticos inmaduros de por vida que se suben a la montaña rusa de esta sensación, y que cuando acaba la etapa de "éxtasis"se bajan de un vagón y se suben a otro, esperando sentir otra vez en el estómago la bajada sobre los raíles.


El por qué nos pasan estas cosas con unas personas sí y con otras no, también es objeto de estudio sesudo en la comunidad científica, sin que aún hayan llegado a ninguna conclusión .La cosa es que pasa (bueno, a quien le pasa, claro, y no hay edad para ello). Con toda gracia un "chaval de sesenta años" me decía :"yo me he enamorado siendo viejo ya".


Yo soy de las que opina que, cuando ocurre, "hay que dejarlo pasar", es decir, vivirlo con naturalidad. No teniendo miedo, no temiendo al peligro, siendo consciente (alguno me dirá que en esos envites no hay consciencia, y es verdad) de que llega a la vida de uno una explosión de alegría, de bienestar, de descubrir en el otro diferente a ti, todo lo bonito que el otro lleva dentro y que en el fondo es el reflejo de lo que nosotros mismos tenemos.


Si ese sentimiento está puesto en el ser humano, por algo será. Vibrar con la experiencia o no ya es cosa de cada uno, pero no deja de ser una experiencia de vida maravillosa.


Invito al lector a afinar más su sensibilidad. ¿Habéis probado a enamoraros de un paisaje, de una canción, de un texto, de un atardecer, de una amanecer, de un silencio, de una sonrisa, de un lugar... ? Sí, también se puede uno enamorar de la belleza de la vida.Pero creo que esto es ya es hilar muy fino, ¿verdad?

Comentarios

Anónimo ha dicho que…
Me confieso enamorado de la vida y de todo lo que hay en ella. Sí, ya sé que todo no es bueno. Pero sin lo malo no se alcanza a descubrir lo mejor. Aceptar lo que la vida nos depara con naturalidad, es algo que nos ayuda a enamorarnos de ella, a crecer con ella, a ser felices y a hacer felices a los que, por unas razones o por otras, tenemos cerca. Gracias a la vida que me ha dado tanto..., especialmente por las personas a las que quiero, de las que me enamoro día a día. Y gracias a tí, autora de estas "vivencias", por recordarnos lo que hemos sido, lo que somos y lo que podemos llegar a ser.
Anónimo ha dicho que…
Muchas veces somos muy recortaditos y ligamos el enamoramiento con lo interpersonal. Y sí, es parte importante, pero no agota el término. ¿Quién no se ha enamorado de unos ojos?, aunque detrás de ellos estuviese el mismísimo diablo; ¿quién al ver una puesta de sol no se ha sentido enamorado del momento?...Abrir el enamoramiento a lo cotidiano es de sabios, es patrimonio de los que han descubierto la grandeza de los pequeños detalles, de vivir sorbito a sorbito, momento a momento, detalle a detalle.
Pegelete ha dicho que…
Hoy, día en el que pensamos un ratito en "aquella" (y en este caso no se admiten masculinos...gracias a Dios) que nos transmitió el primer latido de nuestra existencia, quiero compartir mi sentimiento de agradecimiento por la generosidad de traer un ser a este mundo. Gracias a todas las madres, particularmente a la mía (mi queridísima Mariana) y, como no, a la madre de mi hija, con la que compartí esos meses de gestación, estos trece años de progenitura y esta complicidad de sentirla esposa, madre, hermana, compañera, jefa y, sobre todo, amiga. Gracias mi querida Mª Luz.
Anónimo ha dicho que…
Gracias a ti Pedro, por compartir conmigo el camino del amor.Por haberme hecho sentir mujer.Por ser capaz, de después de tantos años, despertar el eramoramiento en mi.
POR SER TÚ.
Anónimo ha dicho que…
Varias cosas en paralelo sobre el escrito:

Hay que vivir, aprender y probar de todo un poco. En esta vida hay que disfrutar, de la tragedia y la alegría, ambas forman parte del vivir día a día.

No debemos huirle a los sentimientos, a la realidad del momento. Son sensaciones, quizás pasajeras, por ello hay que disfrutarlas en su momento, luego pasarán y nos arrepentiremos de no haber experimentado con ellas.

Me ha encantado el cometario y/o definición sobre los “románticos inmaduros”.

Es cierto Luz, uno puede enamorarse de variadas cosas en la vida, incluso sólo de ella. Yo, particularmente, me he enamorado de mi hijo y de la maravillosa experiencia de procrear…