
Hace ya algunos meses que venimos oyendo en los medios de comunicación que estamos en crisis. El sistema financiero mundial ha hecho aguas porque los que "manejan el cotarro" se han dedicado a especular y a manejar "los dineros" cómo no se debe. La cosa es que todos nos hemos echado a temblar porque de pronto hemos sentido en nuestras carnes el sabor del caos.
Vemos peligrar nuestro trabajo, nuestra vivienda, nuestros ahorros..., en fin, todo aquello que nos da esta sociedad capitalista en la que vivimos: bienestar.
De pronto sentimos que se desmorona todo como un castillo de naipes, nos entra el pánico, la inseguridad nos invade, y comenzamos a mover, no sabemos con que certeza, las piezas del ajedrez...
Los peor parados, como siempre, los más débiles: los que han perdido el trabajo, los que se ven en la calle por no poder pagar la deuda contraída para poder tener un techo donde cobijarse.
Soy prudente y no voy a ejercer de comentarista financiero; dejo el análisis de la situación económico-financiera a mis amigos los expertos (alguno conozco por ahí).
Lo cierto es que las situaciones de crisis nos ponen muy nerviosos porque nos desestabilizamos; de pronto pasamos de un "todo va bien" a "¿qué es lo que está pasando?.
Algo se movió en nuestro tablero, esa ficha no estaba donde tenía que estar, se movió el alfil a la casilla no adecuada..., pretender que nuestra vida sea lineal, sin sobresaltos, es irreal. Además me atrevo a aventurar que sería una vida monótona, vacía, y no saldríamos nunca de la mediocridad.
LLevo unos cuantos días escuchando a mi alrededor eso de: "Yo quiero ser feliz", pero siempre ¡eh!, a todas horas..., vamos, sentir en mi interior que no me falta nada, que lo tengo todo, que en mi no existen carencias, ni miserias, ni debilidades. Toda yo pura felicidad.
Si uno quiere mentirse contándose ese cuento chino, lo mismo se siente aliviado; pero lo cierto es que en la vida no todo es de color de rosa y cada cual sabe - como sentencia el dicho - " lo que tiene en su casa".
Las crisis internas, problemas o situaciones de desasosiego en la que uno se ve envuelto de vez en cuando (que comienzan con un simple malestar y se alargan en el tiempo), son más frecuentes de lo que pensamos.
La forma que tenemos de resolverlos es variada: unos optan por poner tierra de por medio, sin darse cuenta de que, por mucha tierra y agua que pongan, el problema les acompañará allá donde estén. Otros se obsesionan en una espiral sin fondo ni fin en la que no ven salida porque lo único que hacen es dar vueltas sobre lo mismo. Otros se buscan mil y una autojustificaciones externas, trasladando el problema o el malestar hacia algo que está fuera (siempre son los otros o las circunstancias, o...).
Pero hay que ser valientes. Lo cierto es que, cuando algo va mal, muchas veces (por no decir la mayoría) ese "va mal" está dentro de nosotros; es con nosotros mismos con el que nos tenemos que reconciliar. Es ese tan difícil aceptarme tal y como soy; quererme, dejar de obsesionarme con lo que puedan pensar de mi los demás; ese tener confianza en mi mismo, esa paciencia y constancia de vida que tan buenos resultados da; ese asumir las derrotas con deportividad..., y admitir que cada ser humano tenemos nuestros ritmos, nuestros tiempos, y que perfectamente pueden no coincidir aunque vivamos las mismas cosas en el mismo espacio y lugar.
Cuando por pitos o por flautas no nos terminamos de sentir bien, tenemos que mirar hacia adentro, que es donde generalmente está el germen de las crisis , de los problemas.
En uno de esos maravillosos power point, que o bien recibo, o bien encuentro dice:
-Cuando el camino se hace cuesta arriba : NO LO DEJES.
-Cuando las cosa anden mal: NO ABANDONES.
-Cuando no consigues resultados , y se sumen los problemas: NO TE RINDAS.
-Cuando quieras sonreír y sólo puedas suspirar: NO TE CAIGAS.
-Cuando no encuentres compañeros de lucha: NO TE APURES.
-Cuando la suerte te sea adversa y no encuentres fuerzas para seguir: NO RENUNCIES...
Tenía pensado titular este escrito "En tiempos de desolación.." frase de S. Ignacio de Loyola que continúa diciendo, no hacer mudanza, más mantenerse firme y constante". Máxima que siempre he aplicado a lo largo de mi vida y que de momento no me ha ido mal. Porque en frío se tiene otra perspectiva; en caliente suele uno equivocarse.
Pero resulta que una amiga de vida me ha contado una anécdota de algo que le dijo su padre y que me ha gustado: Muchos al arrancar el pc tienen puesto como salvapantallas "Buenos días", y hay días en que el pc "da los buenos días" pero se colapsa, se atora, no se inicia aplicación informática alguna; entonces solemos apretar ctrl+alt+suprimir, se apaga automáticamente el ordenador, volvemos a ponerlo en marcha y vuelve a aparecer "Buenos días", y ya podemos empezar a trabajar y ¡sin cambiar de aparato , ni de sistema operativo!.
Las crisis personales nos sirven para crecer con nuestro propio ser, con nuestro propio ordenador, a lo mejor sólo nos hace falta resetear, o encender y apagar y...¡oh¡ maravillosos los resultados.
4 comentarios:
Totalmente contigo en todo lo dicho...
Muchas gracias por estar al levantar el teléfono...
Me llena y hace feliz tu infinita colaboración. Gracias!!!
El problema de las crisis no es que las haya, sino que las pague el que no las causó. Las crisis de enseñanza las pagan los que tienen ganas de aprender, de conocer. Las crisis económicas que reportan buenos beneficios a los bancos, las pagan los ciudadanos con sus impuestos...
Los fallos del ordenador provocados por la mala programación de Microsoft los paga el usuario teniendo que volver a encender la máquina, gastando su tiempo y su energía.
Y encima se le pide que sean comprensivos. Eso es el colmo de la desfachatez.
Sigue escribiendo, que quizá a ti te oigan.
Pontemar,amigo mío.Estoy de acuerdo en que e lsistema en que vivimos lo manejan unos cuantos que son los que se enriquecen a costa de los demás, pero también consentido por el resto, porque no podemos olvidar que las sociedades las formamos todos.Unos hacen, otros dejan hacer.
Pero, el tema del escrito no era ese, me quería referir a nuestras propias crisis internas a nuestros problemas personales, esos que sólo nosotros conocemos y que sólo nosotros podemos resolver.Las tempestades de nuestro yo...y en esas te aseguro que se necesita mucho cariño, mucha paciencia y mucha paz..sobre todo la propia.Un beso
Puede que haya crisis como dices financieras,o miles de crisis que nos afectan y nos condicional en nuestra forma de vivir..pero la peor crisis...la emocional,la sentimental..es decir.."la personal"..creo que esa es la peor crisis en la que puedes entrar..o caer!
Porque cuando llueve y te empapas,tiene solucion facil,simplemente cambiarte de ropa,o un simple paraguas ayuda a resguardarte de ese problema,quizas sea un ejemplo simple y estupido pero es relalista..el caso es que cuando estas en crisis emocional,personal..te escondes bajo un paraguas?puede que te resguardes durante un tiempo..pero hay que ponerle solucion..y esa solucion como bien mas enseñado Mariluz...llega!enfrentandote,siendo realista y como tu dices con paciencia,calma y mucha fuerza..porque como se suele decir..y me han dicho y me dicen: Se sale de todo menos ..(ahi os dejo que termineis vosotros de donde no se puede salir nunca!)
Asique para resumir,en esta crisis personal,lo mejor resguardarse en que esa solucion llegara,y para eso tambien estan los amigos,las cosas buenas...y si hoy te ha funcionado mal el ordenador..mañana es un nuevo dia,mañana una nueva oportunidad,mañana una nueva ocasion!!
Besitosss! y gracias por enseñarme tanto!! y ayudarme!!
Publicar un comentario en la entrada