EL CONSUELO



Hace algunos años falleció un escritor que, en la feria del libro de Madrid, tenía grandes colas para que sus libros fueran firmados.Se llamaba José Luis Martín Descalzo(algunos que lean esto sabrán quien era).El decía que cuando uno sufre mucho, mucho, los únicos que podían consolar "al sufridor" eran su madre y Dios. A él se le escapaban esas situaciones.
Y es que ante el sufrimiento ajeno muchas veces nos quedamos paralizados...no sabemos que hacer, como reaccionar.
Recuerdo, con cierta amargura, un episodio de mi vida en que el desconsuelo era tal, que el único alivió que encontré fue el llanto...en ese momento quien me acompañaba me cogió la mano... y acertó; con ese pequeño gesto encontré consuelo.
Podría relatar más episodio parecidos, en los que se pasa tan mal que la soledad impera..pero siempre aparece alguien que te abraza o te besa..y aciertan.
Yo soy madre, con lo cual según el autor tengo que saber consolar; pero es en estos días tan especiales en los que mi familia atraviesa una situación crítica, cuando descubro con sorpresa , entusiasmo, alegría... y por que no decirlo, admiración otro tipo de consuelo...el consuelo del ánimo, de la esperanza y de la fe que arranca de dentro de nosotros mismos.

Todos, como una piña, empujamos, levantamos, hacemos reír...a un ser desahuciado por los médicos.No falta el chiste,la broma, el apoyo...es como Fuente Ovejuna..¡¡¡todos a una!!!.Y lo cierto es que debemos acertar porque la desconsolada( consciente de su situación), tiene una fuerza increíble para su estado y no desfallece.Me doy cuenta de lo precioso que llevamos dentro y que muchas veces por miedo, no nos atrevemos "a usar"dejando de hacer feliz a quien lo necesita.
Ya sabéis lo aficionada que soy a los power point; uno de los últimos encontrados por la red dice:"La vida es un jardín; lo que siembras en ella, eso te devolverá.Cada acto, cada palabra,cada sonrisa, cada mirada, es una simiente...Y cuando llegue el atardecer de tu vida, enfrentarás la muerte con los brazos cargados y una sonrisa de satisfacción".Procura siempre una siembra de amor
Así que no dejemos que sean las madres y Dios sólo los que nos consuelen...todos podemos hacerlo.Sólo hay que echar a volar.










Comentarios

pontemar ha dicho que…
Creo que era G. Marcel quien dijo "Amar a una persona es decirle: tú no morirás jamas". No morirás porque allá donde vayas vivirás en mi, en mis recuerdo, en todo lo que tú has modelado en mi vida. Vivirás, porque yo, tu amigo, también soy obra tuya, Barro modelado en contacto con tu amistad.
Quizá por eso lá única palabra la tiene el dueño de la vida y su última palabra es: !Tú, amor mío, no puedes morir!.
Pontemar
Anónimo ha dicho que…
Sólo nosotros mismos podemos cambiar nuestro estado de ánimo, nuestras creencias, nuestra actitud ante la vida. Hay que saber vivir, dejándonos vivir, siendo feliz...

Solemos tener tantos miedos, que sin darnos cuenta, nos aferramos a ellos y, esas emociones negativas nos limitan apreciar nuestro día a día, lo maravilloso de cada momento en la vida. Por ello comparto, con la autora del artículo, que el mejor consuelo para esos momentos de tinieblas, es el consuelo propio, teniendo confianza y creencia en nosotros mismos.

Busca en ti la luz y el camino, sólo tú tienes la respuesta y la fuerza para solventar las situaciones, incluso las más turbulentas...
Anónimo ha dicho que…
Gracias anónimo por tu aportación.
Por supuesto que hay que tener confianza en uno mismo para afrontar las amarguras de la vida.Pero me queria referir a lo necesario que somos los unos a los otros.Una mano amiga, un corazón animoso hacen maravillas en situaciones extremas y tormentosas.
Todos podemos ayudarnos mutuamente en los momentos más tristes de la vida.